Como sacada de un cuento de las mil y una noches, llega esta caja con alma de madera y reengrueso de hueso policromado. De uno de los mercados indios que rebosan de objetos que parecen haber sido diseñados para un tiempo pasado.
Así directamente de India llega al taller esta preciosa caja, tras recibir algún que otro golpe en el trayecto a Madrid.

Todo un reto… Los daños.
Es una pieza diferente a las que nos solemos enfrentar. Delicada en trabajo, con mucha ornamentación, la examinamos y a simple vista nos encontramos con muchos daños:

· Desprendimiento estructural, se han desencolado paredes que conforman la caja.
· Rotura de las piezas de reengrueso de hueso.
· Pérdida de piezas de hueso.
· Falta de policromía en zona con motivos vegetales y figurativos.
Va a llevar mucho trabajo de precisión, ¿la buena noticia?, coincide en pleno confinamiento y tengo tiempo para prestarle toda la dedicación.
Empecé encolando la estructura de madera, primero separé la tapa con el resto del cuerpo de la caja que estaba unido por bisagras, con un poco de cola en los ensambles y ejerciendo la presión necesaria.
¿Siguiente paso?… Encolar todas las piezas que se habían desprendido de su sitio original, con pegamento epoxi, así me ayudaría a clarificar las faltas reales.
Trabajo en hueso.
En ese caso al estar realizada en hueso, he optado por utilizar el mismo material para reintegrar, no es tan sencillo como con otros materiales pero merece la pena.

Así que me hice con un par de huesos de vaca para sacar mis piezas.
Empiezo por limpiar bien los huesos los pongo a hervir a fuego lento y los dejo bien limpios sin que queden restos orgánicos, si es preciso se pueden blanquear.
Dejo secar bien los huesos, para poder cortarlos; en mi caso fuí sacando piezas con una multiherramienta eléctrica, luego fuí ajustando el grosor y forma con una segueta a las faltas de la caja… poco a poco fuí encolándolas.
Reintegración de color.
Llegamos a la parte que más me gusta… la reintegración de color.
En este caso hay que igualar primero el fondo de nuestro hueso al resto de la caja. Para bajar el tono lo blanqueamos como mencioné anteriormente o para subir el tono lo teñimos sutilmente… para así proceder a reintegrar con acrílicos.

marco y centro el dibujo a lápiz.

Reintegro con acrílico y pincel.
Termino la caja con unas capas de goma laca en las zonas reintegradas, protege y ayuda a unificar el color y la pátina del paso del tiempo.




